Desde:
Ciudad de México
Lunes 11:55 PM

Estimado lector,

La primera vez que me interesé por el infame mundo del Marketing llevaba varios años ciego sobre los secretos de aquellas personas que lograban – con una idea estúpida – enamorar al mundo.

Las envidiaba por su capacidad que parecía no tener nada de espectacular… debía de ser algo muy simple, pensaba, o que tenían suerte los desgraciados.

Al menos eso creía… la realidad es que aún sigo siendo muy ingenuo sobre muchas cosas, mientras que tengo el colmillo retorcido sobre otras… la verdad es que todos estamos así…

Y es que no me di cuenta sino más tarde, que mucho de lo que vine haciendo todo ese tiempo fue juntar las piezas del rompecabezas.

Me explico.

Como diría un chiste de Polo Polo:

“Empecé armando Hardware… luego hice Software… y ¡demonios! acabé en el Tupperware”… y peor aún… ¡Vendiéndolo!

Pasé de la electrónica de los Sistemas Digitales, luego me puse en friega en la programación web… y el destino y mis ganas me llevaron al diseño gráfico.

Pero muy dentro de mi sabía que faltaba algo.

No era capaz de comercializar esas habilidades que sólo los elegidos y muy pocos mortales podían comprender… y no es que yo las domine absolutamente, pero sí que me sé defender bastante bien con los ñoños.

En mi mente pensaba: “Ahora sé hacer todo esto… pero no sé cómo venderlo para hacerme asquerosamente rico” y la pregunta obligada a continuación fue:

“¿Qué es eso que NO sé hacer?”

Durante esos años y unos atrás – ya llovieron más de ocho… no, más… en el 2005 – se puso de moda, por lo menos en México, la onda proveniente del norte en los Estados Unidos más o menos por el 2002 sobre:

Los Pick Up Artists Artistas del Ligue y ‘The Game’ de Neil Strauss

Hoy, aunque me avergüenzo un poco de ello, debo admitir que a la corta edad de 17, 18 años y sin haber tenido una novia bien y ni mucho menos una relación “estable”, mi partner y yo vendimos un bootcamp de ligue.

Es más… “era tan tonto socialmente” que ni si quiera había tenido relaciones sexuales, sólo unos amores y desamores platónicos… de manita sudada…

Bueno…

Les enseñamos a unos dudes más grandes que nosotros cómo ligar. Los asesoramos sobre su vestimenta y sobre cómo hablarle a una chica para conquistarla y llevarla a la cama.

¿Por qué y cómo carajos pudimos lograr eso dos tipos con una baja energía y experiencia nula socialmente, super tímidos, introvertidos… NERDS que discutían entre clases sobre las posibilidades de poder “atrapar” un fotón… sobre el spin y la carga de los electrones y memorizando constantes de Física sobre estática y electromagnetismo?

Sigue aquí conmigo, en breve quiero dejar caer todo el punto…

El hambre por saber cómo conquistar a una mujer… y por si fuera poco, ser tan alocados como para crear un foro en internet para discutir sobre el tema nos llevó a darnos cuenta sobre lo que la ocasión amerita.

El mundo está desquiciado por escuchar buenas historias.

Y la pieza que me faltaba era saber contar historias… algo que pareciera difícil para una mente taladrada con la rectitud y super formalidad de la ciencia dura y las matemáticas.

Porque después de todo, un ingeniero se debe a la ciencia y las matemáticas…

Dos “niñotes” exitosamente pudieron contar una historia que hizo sentido y le llegó a pisar muy duro las tripas a varios chicos sobre su incompetencia “en el área de las mujeres”.

Esa fue la clave y la caja de pandora que destapamos.

La vergüenza que llegué a sentir en esos momentos se debía a que me sentía incapaz ante el compromiso, y mi anhelo por quedar tajantemente bien con las personas que confiaron en nosotros…

…en pocas palabras, descubrí después que me hacía falta un buen par de pelotas para creer en mi mismo y creer en que lo había logrado.

Todo buen contador de historias (marketer) que se respete, debe cultivar cierto grado de arrogancia, fe y una autoestima subida de tono. Por lo menos de arranque.

Una parte de ello se debió también a todo el entrenamiento autodidacta al que nos sometimos para mejorar nuestra conversación, nuestro “juego interno” y un sin número de trucos y secretos sobre lenguaje corporal, PNL, psicomagia y psicología POP para cultivar autoestima…

Así es como me introduje al oscuro mundo del Marketing

Las ventas…

¡Qué cosa más complicada que conquistar a la mujer de tus sueños!

Y eso señoras y señores SON VENTAS.

Si sabes contar una historia “única” de forma atractiva, con el impacto adecuado podrás embolsarte el respeto y cultivar el amor de tus clientes… y por ende tus ventas crecerán.

Incluso el respeto y devoción de una buena y linda mujer… o un verdadero hombre si eres una damita.

Todo depende de cómo y en qué momento o el “timing” de tu historia.

Y es que, las personas no van a llegar a comprar tus chunches (tus cosas), así como así… ahora…

¿Qué es Storytelling Y Cómo Usarlo Para Marketing, Publicidad y Ventas?

Una definición de storytelling breve es:

Storytelling es el arte de contar una historia usando lenguaje que invoque sensaciones físicas o psicológicas, de manera que trasmita a la audiencia la capacidad de interiorizar, comprender, engancharse y crear un significado sobre ello.

El storytelling en marketing sirve para MOVER tu producto o servicio, porque la gente compra emociones, compran lo que les haces sentir placer o la recompensa que obtienen a nivel psíquico-físico-emocional… y el significado profundo que tiene para su vida tu fabulosa respuesta a su problema o necesidad.

Las historias increíbles crean conexiones emocionales positivas e inspiran a la gente a ACTUAR.

Llevan de la mano a los prospectos a invertir en ti, a creer en ti porque en tu mensaje vas construyendo autoridad y magnetismo.

No sólo cuentas una historia, MUESTRAS con pruebas, con hechos. Puedes hacer visible tus valores, tu filosofía, tus virtudes, tus defectos o desventajas y tu personalidad.

El trabajo del storytelling es CONECTAR.

Enganchar por medio de la conexión para diferenciarte del montón.

Y si te lo propones… hacer que jamás quieran estar solos en el mundo sin ti y tengan una devoción total por todo el valor que ofreces.

Beneficios de contar una buena historia dentro de tu estrategia de marketing

  • Destacar en un mundo sumamente ruidoso
  • Captar lo más escaso en la nueva economía: La atención.
  • Conectar directamente con la gente y evocar buenas sensaciones.
  • Establecer un entorno de “hipnosis colectiva”
  • Facilitar y expandir tu influencia y autoridad
  • Destacar tus virtudes con demostraciones
  • Posicionamiento por medio de la diferenciación
  • Enganchar y construir relaciones leales
  • Amor y fidelidad

Desde la era de las cavernas… hasta que estemos montados cotidianamente en una nave espacial para visitar la constelación vecina… SIEMPRE, la humanidad estará sumamente hambrienta y sedienta de historias alucinantes, emocionantes y cautivadoras.

Que mejor estrategia de marketing, ventas y publicidad que invertir en algo que, tenlo por seguro, NUNCA dejará de ser escaso ni perderá su vigencia:

Las buenas historias.

Si te gustó este artículo, compártelo y te invito a que dejes tu historia sobre cómo llegaste al mundo de los cuenta-cuentos…

¿Cómo llegaste al mundo del marketing o de la publicidad o de las ventas?

¿Cómo llegaste a interesarte por los negocios?

¿Fue pura casualidad, accidente o el destino y la vida conspiraron para que te metieras a esta sucia y muy peleada “mafia” del marketing?

Escribe tu comentario, me encantará leer tu pequeña-gran historia.

Sinceramente,
Julio R. Flores
Consultor de Marketing
Customer Masters Club