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El Miedo

Cómo Desatar Al Miedoso Que Llevas Dentro

Jueves 9:44 am
Desde: Estado de México

“Teme al hombre de un solo libro” — Santo Tomás de Aquino

¡Qué tal!

El otro día platicando con mi esposa sobre algunos planes en común a corto y mediano plazo, comenzamos a observar – aún mas – el poder oculto que tiene el miedo en nuestras mentes.

Y sobre las cosas que hacemos, o que no hacemos.

¿Tienes planes? Bueno…

Ahora… dentro de esos planes – si los tienes – que son para tu presente y futuro… hay algunos de ellos en los que has sido determinante y los haz puesto en marcha.

Pero hay otros planes en los que aún NO te has decidido.

Planes que has postergado “inconscientemente, pero bien intencionado”.

Como que “algo” te detiene.

Piensas “algo me hace falta”.

Quieres hacer algo y crees que te faltan muchas cosas antes para poder ejecutar “esos planes” para obtener lo que quieres.

Y te esperas, y te esperas…

Mira. Todos estamos en ese ciclo, en esa dinámica.

Es una psicosis individual que “sufrimos” en silencio, y la compartimos con un montón de gente que también está sufriendo al lado de nosotros en silencio.

Pero.

¿Por qué estamos esperando
el momento PERFECTO para actuar?

Dentro de esos planes pueden estar cosas de impacto para tu vida.

Algunas partes de lo que aquí te platico surgieron en esa charla íntima con mi esposa.

Casi todos tenemos áreas en la vida en las que deseamos estar “mejor”:

Tu relación.

Tu dinero.

Tu trabajo.

Tu salud.

Tu (llena el espacio en blanco).

Quieres asegurarte un mejor futuro y para eso te preparas en lo que tú crees que será lo mejor para más adelante. 

Son cosas que te están demandando tiempo, atención y dinero en este momento.

Deseas que las cosas vayan bien en tu relación, le asignas tiempo y energía para fortalecer una buena comunicación y estés re-a-gusto. ¿Lo más cómodo y calientito posible no?…

Deseas más dinero… claro.

Tal vez quieres comprarte “esa casa”, o “ese auto”, o “esas vacaciones”, o “ese juguete de adulto” no me refiero a esto en el instinto sexual (aunque también cabe muy bien acá) sino a esos juguetes que te gustan como adulto.

Ese nuevo pinche “celular de nueva generación” porque tiene una cámara bien chinchona o conexión ultra-veloz a la red 5G… o no sé cualquier cosa que absorbe tu atención y… 

Amigo mío, necesitas dinero
para cubrir esos caprichos.

Pero no solo caprichos.

Dinero para tu supervivencia básica.

Techo, alimentación y todos los básicos para tu higiene personal.

¿Sabes el puto miedo que da cuando no puedes cubrir esas pinches necesidades tan básicas y no sabes ni cuándo ni como lo resolverás?

Yo lo he pasado y he aprendido muchísimo, no me da vergüenza hablar sobre ello: Quedarte sin dinero incluso ni para comer algo, o que no te alcanza para la renta.

No hablemos en esas circunstancias ni si quiera de “gustitos” o de “pequeños lujos”.

Muy bien. Escucha…

Estoy calentando un poco las cosas para irme metiendo de lleno al tema del miedo.

Si has resuelto más o menos el tema del dinero y “vives bien”…

SIEMPRE vas a querer más. Puede que YA lo quieras AHORA, pero si aún no lo deseas créeme… VAS A QUERER ganar más dinero.

Si eres una persona más zen – minimalista, que no necesita tantísimas cosas materiales… aún así lo vas a pensar y lo vas a sentir en tus entrañas.

En allí cuando comienzas a considerar tu trabajo actual… porque te sientes limitado a lo que tu trabajo te da hasta el día de hoy.

Empiezas a desear un trabajo nuevo – o el mismo – pero con mayor sueldo, en la misma empresa o en otra.

Un día dices:

“Voy a hacer un
negocio por fuera”

Y ese maldito día inicias muchas veces sin-éxito (el éxito que esperas inmediato) un “negocito” fuera de tu chamba… como para ganar un dinerito extra.

Dos cosas.

Ese impulso fue propiciado por miedo, pero también entintado por ambición y en algunos casos avaricia.

Por otro lado…

Si no haz sido capaz de dar ese paso, entonces estás hasta el cuello de miedo… y es absolutamente normal.

Atención: “Lo normal” no significa que sea la mejor opción, no es bueno ni malo. Es algo que tú pones a consideración de acuerdo a tu percepción, valores, principios, filosofía de vida…

Muchas personas en algún punto de nuestra vida y otras toda su vida – no tomamos el riesgo de aventurarnos a cambiar a muchos y diferentes trabajos.

Aunque tengamos las habilidades y la capacidad. Desconfiamos de nosotros mismos, o nos paralizan un montón de pensamientos y voces en la cabeza:

Pensamos que “no damos la talla” y simplemente no aplicamos.

¿Sabes quiénes se quedan con los trabajos que pagan bien?

  1. Sí, las personas calificadas
  2. Pero también, las personas que se postularon.
  3. Secretamente, las que no tienen totalmente los requisitos, pero SÍ tuvieron las agallas de postularse.

 

¿Me entiendes?

No tomamos esos riesgos ¿por qué? porque nos da miedo.

Es el caso más común que veo en todos lados, en mí mismo, por eso te platico estas cosas, son cosas que analizo dentro de mi y que observo en silencio también en los demás.

Seguido me llegan ofertas de trabajo directamente a la bandeja de mensajes privados en mi LinkedIn, muchas son ofertas laborales para posiciones en las que el idioma inglés es fundamental – además de los skills que el cargo necesita.

Un día me llegó una oferta proveniente de Europa en países escandinavos… ví nombres de ciudades que nunca en mi vida había escuchado…

La paga de acuerdo a los estándares Latinoamericanos sí es atractiva, pero no tan extraordinaria si la comparas con otras de la región o tomando como referencia a USA.

Revisé el sitio web de la empresa.

Un HUB aparentemente grande, con sellos visibles por aquí y por allá de certificaciones y casos de éxito con marcas de renombre y prestigiosas… 

Pensaba: Al parecer acaparan un montón de proyectos de tecnología, consigue equipos de trabajo para desarrollar los proyectos y así sucesivamente…

Eso es lo que analizaba al ver el sitio web, luego…

… un pensamiento nació, sigiloso casi indetectable en su naturaleza:

“Te defiendes, pero no sabes inglés”

¡Carajo! Espera… otro…

“No sabes ni donde coño es Daugavpils”

“…es mas, ni sabes pronunciarlo”

Sí… googleando… es una ciudad o poblado de Letonia, un país apenas un poquito más grande que el estado de Oaxaca…

¡Oaxaquita bella no mames!

Sabes… no sé qué has pensado sobre ti mismo si estás leyendo hasta acá, pero…

El miedo, para sobre-pasarlo
necesita perspectiva.

Muchas veces es irreal, aunque se sienta muy real.

Muchas veces puedes pararlo haciéndote preguntas más interesantes porque “tu miedo” hará muchas preguntas y falsas afirmaciones sin sentido – pero no te dará ninguna respuesta sensata.

Te dejará atascado, hasta el cuello de dudas y temores.

Es un grillete invisible que te pones.

Espera.

Al mismo tiempo, EL MIEDO SIRVE, para que uno no haga pendejadas bien destructivas. Por ese lado está bien.

El truco es identificar cuándo y en qué punto son puras tonterías nada más chupándote la energía de tu cabeza.

¿Cuáles son aquellas preguntas
interesantes para combatir tu miedo?

Suelo hacerme algunas como:

  1. ¿Qué pasaría si todo sale bien?
  2. ¿Qué es lo peor y más catastrófico que puede pasar REALMENTE?
  3. No pierdo nada ¿Y si gano? ¿Y si lo logro?
  4. ¿Es este miedo real o solo imaginario?
  5. ¿Qué realmente me impide hacer-lo?

Incluso hay auto-afirmaciones que son de mucha ayuda.

Y para eso tengo un ejercicio, un ritual en la mañana que te compartiré en otra ocasión quizá… pero la clave es que tienes que valorar y comprender quién eres:

La autoestima es un concepto ampliamente sub-estimado por la mente de las personas confiadas.

El bombardeo de mensajes desde temprano de los demás, en tu familia, Redes Sociales, TV, en tu mismo trabajo actual es que:

“NO PUEDES”

“NO ERES CAPAZ”

“NO LO HAGA COMPA”

“NO”

“NI TE ATREVAS”

Hay un desprecio subconsciente por esos temas de autoestima porque pensamos que son puras tonterías de autoayuda, clichés y esas cosas que “nos hacen parecer débiles”… pero no te has dado cuenta de que ahí reside el gran poder de este y otros demonios internos.

La pinche ignorancia.

El trabajo incesante y objetivo es que no le pongas atención a esos demonios: Esos “pequeños pensamientos”.

Hacerte creer al mismo tiempo que eres un CHINGÓN PERO UN PENDEJO a fin de cuentas. 

Para los no-mexicans: Una persona muy buena en algo, pero al mismo tiempo un inútil.

Tú no eres eso… ni chingón, ni pendejo. Todo cambia con el tiempo.

Y sí… puede que te vuelvas más pendejo, pero también más chingón en lo que haces o dejas de hacer, pero mejor aún:

Mas sabio.

Sólo se necesita audacia y adoptar una mentalidad inteligente de riesgo, tener los güebos y comenzar ya.

Voy a repetirlo:

Mentalidad
Inteligente Para
Tomar Riesgos

Los que toman riesgos inteligentes son las personas que más triunfan en lo que se proponen. ¿Lo has notado?

Es algo que he visto en personas que conozco que han logrado cosas que para mí son interesantes.

La habilidad de tomar decisiones y actuar es un músculo que tenemos que desarrollar y ejercitar constantemente, como si de darse un baño se tratara.

Cuando no te bañas en varios días empiezas a oler mal y puedes – si de plano no te bañas en mucho tiempo – enfermarte.

Lo mismo sucede cuando no tomas decisiones y afrontas los riesgos seguido: 

Empiezas a enfermarte de la puta mente.

Es algo que he visto que me funciona, escucha bien, el 100% de las veces en las cosas en las que he tenido éxito: Tomar Riesgos.

Muchas veces la fórmula del éxito para derrumbar los miedos y lograr las cosas que queremos en las relaciones, dinero, trabajo y esas cosas que nos preocupan, las que nos dan placer y gozo es:

“Más Güebos y Menos Cerebro”

Meterle mucho cerebro a algunas cosas te paraliza y lo más común es que las oportunidades se van para nunca más volver.

Además de todo lo que ya te dije anteriormente sobre la “imaginación distorsionada” que tenemos sobre la realidad.

No haces cosas por miedo.

No tienes lo que quieres por miedo.

Es más sencillo atrincherarse en la comodidad lograda y lamentarse de “la mala suerte” y falta de oportunidades con los demás para tener un sentido enfermizo de pertenencia entre la muchedumbre con los mismos pensamientos.

El miedo te dice: “No te quedes solo”

…y te amarra al sillón para estar calientito con los que tampoco se atreven a salir de esa prisión.

Por eso se ha hecho viral esa frase:

“Sin miedo al éxito papi”

Porque inconscientemente desearíamos no tenerle miedo a ser exitosos, mejor dicho a la responsabilidad de ser exitoso… un “lugar” utópico muchas veces solitario y repleto de sacrificios.

¿A qué le tienes miedo?

¿Es real o solo imaginario?

Te puedo apostar a que en este momento un 99% de tus miedos son imaginarios. Oye Julius… entonces…

¿Cuáles miedos son reales?

Para mí, son las cosas que potencial e inminentemente están atentando contra tu vida, en tiempo real. Latentes y más abstractas manifestadas en otras formas, por ejemplo:

Miedos Abstractos: Como el confort, con el peso inclinado hacia la pereza o también ignorancia deliberada.

Miedos Latentes: Que alguien me estuviera apuntando con un arma en la cabeza con malas intenciones, sí… eso es escalofriante.

Miedos Imaginarios: Que se burlen de mí, que no me acepten una propuesta amorosa, laboral, profesional… no ser aceptado en grupo de personas, que me rechacen. Hay muchísimas mascaras y manifestaciones de lo mismo: La terrible soledad.

Todas la cosas que te producen vergüenza también caben dentro de los miedos estúpidos-imaginarios.

Sí. Te apuesto 100 pesos ahorita a que has tenido este sentimiento no tan útil en el mundo PRO… de manera continua a lo largo de tu vida:

La gente no cosechamos éxitos debido a dos cosas – entre otras tantas, debido a:

Miedo y vergüenza.

El que se atreve a hacer mas el “ridículo”, el que se atreve a combatir sus temores, ese es el que apunta a cosechar éxito.

Ya que todo es una venta… lo cual es el acto de persuadir, seducir, influenciar, convencer… si el puro acto te hace sentir “ridículo” haciéndolo… entonces no estás persuadiendo, influenciando, convenciendo.

Seduciendo.

Hacer el ridículo es una idea para combatir tu vergüenza.

Es que… “Me da pena hablar en público”

Piensas… “¡Ay no! Qué terror”

La vergüenza o pena que sientes es una manifestación del miedo, es una conversación en tu cabeza al estilo…

“Es que si le digo – esto – ¿Qué van a pensar de mí?”

“Si aplico para ese trabajo y me mandan a volar… que pinche pena, qué van a decir mis amigos o mi familia”

“Si platico esta idea… se van a burlar de mi en el trabajo”

“Y si digo una pendejada y viene alguien más chingón y me corrige enfrente de todos… ay no… mejor no hablo ni digo nada…”

Son esos pequeños actos de audacia los que nos sacan del confort, nos ayudan a expandir nuestra consciencia, expandir nuestro conocimiento y comprensión de la naturaleza exacta de nuestros defectos y virtudes.

Y conocimiento profundo de la misma gente.

Así que sí…

El auto-conocimiento, tu autoestima te puede sacar adelante y ayudarte a vencer más batallas más seguido.

A ser más sensato con uno mismo y cabalgar en el mundo con tenacidad.

A veces incluso pecar de arrogancia es muy útil.

Actuar con coraje e incluso actuar IRA para desatar al miedoso que llevas dentro es MUY ÚTIL. Tan sólo ponle nivel, sin exceso.

Encabrónate productivamente, administra mejor tus niveles de energía y “Just fucking do it”, ponle acción.

Recuerda: A los miedosos y a los tibios Dios los desprecia y el diablo los escupe.

¿Te crees fuerte? ¡Atrévete a vivir!

Sinceramente,
Julio Flores

P.D. Habla de tus miedos, compártelos y aprende de las experiencias de otros.

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